Los temas relacionados con la salud serán los más importantes en este blog, pero también hablaremos de cultura, de cine, de literatura, de historia, de geografía y de mil cosas que nos pueden alegrar la vida, desde un aspecto positivo.
El tratamiento del cáncer ha evolucionado muchísimo en los últimos 20 años. Los tumores malignos antes ocasionaban la muerte en meses o años, ahora muchas veces se han transformado en enfermedades crónicas e incluso pueden curarse del todo, como ocurre con el cáncer de mama. El único requisito es un diagnóstico precoz. A pesar de todo, para alargar la vida o curar un cáncer, es necesario someterse a unos tratamientos en ocasiones bastante desagradables: cirugía, quimioterapia, radioterapia. Es mucho mejor prevenir el cáncer, en la medida de lo posible.
Investigaciones sobre alimentos y cáncer
El hospital Sainte-Justine y la Universidad de Quebec en Montreal, Canadá, disponen de un laboratorio de medicina molecular que investiga sobre el tema de los alimentos que ayudan a evitar la degeneración de las células y con ello prevenir el cáncer. El doctor Richard Béliveau y el investigador Denis Gingras han hecho importantes descubrimientos sobre el tema y han publicado varios libros sobre sus resultados: Los alimentos contra el cáncer, publicado en 2008 por RBA, o Recetas con los alimentos contra el cáncer, también publicado por RBA. En estos libros, se explica de forma clara y comprensible cómo se inicia el proceso tumoral en el organismo, pero sobre todo qué alimentos han demostrado experimentalmente que intervienen en estos procesos en el sentido de evitarlos.
Algunos alimentos contra el cáncer
Brócoli, coliflor, col. Toda la familia de las coles (crucíferas) tiene propiedades anticancerosas. Parece que los estudios lo demuestran en el cáncer de vejiga, mama, pulmón, aparato gastrointestinal y próstata. Los compuestos fitoquímicos responsables de esta acción preventiva son los glucosinolatos presentes en estos vegetales, que son capaces de liberar isotiocianatos e índoles, compuestos con grandes propiedades anticancerosas. Hay que consumir al menos tres raciones a la semana.
Ajo y cebolla. En la misma familia, se encuentran el puerro, el chalote y la cebolleta. Protegen contra la acción de sustancias cancerígenas, pero también impiden el crecimiento de las células cancerosas. Los estudios parecen indicar que su efecto es favorable sobre todo en el cáncer de colon, mama, plumón, próstata y en la leucemia. Lo mejor es el ajo fresco machacado.
Cúrcuma. Esta especia tan utilizada en la India y en general en los países asiáticos, tiene propiedades anticancerígenas debidas a la curcumina, un compuesto fitoquímico que contiene. Los estudios parecen mostrar efectos preventivos del cáncer de estómago, intestino, colon, piel, hígado, mama, ovario y las leucemias. Su efecto se ve potenciado por la pimienta. Basta una cucharadita al día en sopas, salsas, etc.
Otros alimentos estudiados. El té verde, gracias a las catequinas, protege de diversos tipos de cáncer; lo ideal es consumir tres tazas al día de té verde de origen japonés. Los frutos rojos del bosque (moras, arándanos, fresas, frambuesas) son una fuente importante de polifenoles anticancerígenos. El tomate es otro alimento capaz de prevenir el desarrollo del cáncer de mama y próstata, sobre todo en forma de salsa de tomate. Los cítricos, naranjas, limones, pomelos y mandarinas, son también muy interesantes, así como el consumo moderado de vino tinto y el riquísimo chocolate.
Vale la pena seguir las investigaciones en la web: http://www.richardbeliveau.org/ (en francés y en inglés).